martes, 1 de noviembre de 2016

JOSÉ RUBIO DELGADO



Cuando en el año 2015 el Ayuntamiento de Bera aprueba una moción con “la finalidad de recordar a los vascos que fueron deportados, desplazados, detenidos y asesinados en la Segunda guerra Mundial, y en especial a aquellos que tuvieron por alguna causa su residencia en Bera”, nadie podía esperar que gracias a internet, y al doctor en historia Xavier Tornafoch, que en su día tuvo el honor de conocer a José Rubio delgado, al que llegó a entrevistar, se pudiera aclarar el destino de uno de las personas a las que se hacía referencia en dicha moción, y que se le daba por desaparecido . 

Dicha entrevista fue publicada en diciembre de 1988 en el nº66 de la revista “EL VILATA”. Referencia que Xabier Tornafoch indica a este Ayuntamiento de Bera, y que en resumen, nos dice que José Rubio Delgado sobrevivió a la guerra y los campos de exterminio nazis, rehaciendo su vida en Cataluña.

Lo que viene a continuación, es una traducción al castellano del original publicado en lengua catalana en la revista EL VILATA.

JOSE RUBIO DELGADO: UN CARABINERO DE LA REPÚBLICA EN MATHAUSEN.

José Rubio, nació en A Coruña y vivió en Gironella, municipio de la provincia de Barcelona. Su padre fue carabinero y el mismo también fue carabinero fiel a la República, siendo uno de los miles de hombres que sufrieron la barbarie y el horror de los campos de concentración nazis.

Desde sus experiencias en la guerra civil española hasta su estancia en los tristemente famosos, campos de exterminio nazis, está la trayectoria vital de un hombre que pudo sobrevivir para, ahora, explicarlo.

José Rubio Delgado nació el 28 de abril de 1917 en A Coruña, pero él mismo reconoce que esto fue de manera accidental, ya que su familia es granadina de raíz. «Mi padre era carabinero, un cuerpo de orden público que ahora no existe, hacía tareas de control de aduanas, entre otras cosas. El padre era natural de Granada y allí nací yo. »La vida se le mostró esquiva desde muy pronto. Cuando tenía un año quedó huérfano. Sus padres murieron de cólera en el trayecto de A Coruña a Málaga ciudad a la que iba destinado su padre. José cree que la epidemia de cólera que afectaba en Europa en aquellos tiempos era la causa directa de la Gran Guerra. "Hay que tener en cuenta, dice José. Que había una gran cantidad de muertos que se podrían en los campos de batalla de Europa.

Una niñez difícil.

¿Qué hizo usted cuando quedó huérfano? 

«Fui a vivir con una tía, en un pueblo de la provincia de Granada que se llama La Herradura. Yo iba a la escuela, a veces, pero muchos días iba al campo a pastorear el ganado. Recuerdo la pobreza de mi pueblo; todo el mundo iba en carro. Y sólo había un autobús para ir a Granada capital. A los 10 años, sin embargo, me llevaron a la Escuela de Carabineros, en el Escorial. Era una escuela para los huérfanos del cuerpo de carabineros. Allí terminé enseñanza básica de la época.»

«Cuando terminé la enseñanza básica estudié para carabinero, y el 1 de mayo de 1935, con 18 años cumplidos fui destinado como carabinero de la República en Vera de Bidasoa, un pueblo fronterizo de Navarra, que está cerca de Irún. »

La guerra civil.

El comienzo de la Guerra Civil sorprendió a José Rubio en su destino de Vera de Bidasoa. Navarra, que gracias al general Mola, lugarteniente de Franco, pronto cayó del lado de los levantados. 

¿Cuál Fue su reacción al estallar la guerra civil?

« Como Navarra cayó en manos de los rebeldes, nosotros fuimos rápidamente a Irún, para defender la República. Combatimos en Irún hasta el 4 de septiembre de 1936. Cuando las tropas de Franco entran en Irún nos refugiamos en Francia.»

De Francia tomamos camino hacia Barcelona, ​​donde se organizó una compañía de carabineros con el resto de otras compañías. 

«Una vez que nos habíamos integrado en la nueva compañía fuimos a Cartagena para defender a la República. De allí fuimos a luchar en la sierra de Guadarrama bajo las órdenes del capitán Galán (hermano del Galán que fusilaron en Jaca a principios de los años 30 por conspirar en favor de la República), de Guadarrama fuimos a Ciudad real. Allí instruíamos los milicianos y voluntarios que querían luchar contra Franco. En aquel tiempo yo era teniente de carabineros. En Ciudad Real crearon la 3ª Brigada Mixta de Carabineros y volvimos al combate. » 

Con la 3ª Brigada Mixta, José Rubio, combatió por buena parte de la geografía peninsular. En octubre de 1936 fue en Pozuelo de Alarcón. Después en Córdoba, y en Pozoblanco. En 1937 vuelve a Madrid, esta vez para detener la ofensiva de los «nacionales» sobre la capital. José Rubio recuerda las condiciones de la lucha en Madrid. «Nosotros combatíamos con el fusil en la mano y poco más. En cambio las tropas de Franco contaban con aviación alemana (los Junkers) e italiana (los Fiat). Lo que provocaba un número de bajas muy elevado entre nuestras filas.» 

La guerra le llevó a pisar Cataluña dos veces: en mayo de 1937, para detener los combates entre comunistas y anarquistas en Barcelona, ​​y en 1938 en el frente del Segre.

Después que se iniciara la retirada de los ejércitos republicanos en diciembre de 1938, José Rubio atravesó toda Cataluña hasta que el 16 de febrero de 1939 cruzaba la frontera para Puerto-Bou.

Después de la guerra civil.

«Fuimos a parar al campo de refugiados de Saint-Cyprien. No podíamos salir del campo y nos pasábamos el día paseando por la playa. »

Cuando Estalló la 2ª Guerra Mundial, José Rubio se alistó al XI Regimiento de Voluntarios Extranjeros del ejército francés. 

«Este regimiento fue liquidado a las primeras de cambio. Nosotros éramos tropas de choque que luchábamos por delante de la línea Maginot, y esto nos producía un elevado número de muertes. De 200 hombres, quedamos 20. Entonces se formó el XD Regimiento de Voluntarios Extranjeros, y me vuelvo a alistar. Luchamos en el pueblo de Verdun hasta que el 9 de junio de 1940 caímos prisioneros de los alemanes.» 

Una vez en manos de los alemanes, José Rubio fue internado en un pelotón de trabajo formado por unos 30 hombres, 9 de los cuales eran españoles. Estuvieron cosechando trigo por los alemanes cerca de Bélgica, y más tarde fueron trasladados al campo de STALARG IX A. «Allá nos pasábamos el día jugando a fútbol sin hacer nada». A comienzos de 1941 José Rubio, inicia la peregrinación por las cárceles alemanas, tras lo cual irá a Mathausen.

Mathausen.

Antes de llegar al campo de exterminio de Mathausen, José pasó por las cárceles de Frankfurt, Nuremberg y Munich. Los 28 de abril de 1941 llegaba, por el río Danubio a el campo de exterminio de Mathausen, en compañía de 28 españoles más.

¿Cuál Fue la primera impresión al entrar en Mathausen? 

Cuando entramos en ella teníamos los ánimos por los pies. Con nosotros había otros españoles que en enseguida nos dijeron donde habíamos ido a caer., Recuerdo que a la entrada del campo había una inscripción, en varias lenguas que ponía: “el que saldrá mejor parado de aquí será con la cabeza bajo el brazo”. « Nada más entrar nos despiojaban, nos ducharon con una manguera y nos dieron aquel traje a rayas, y que teniendo en cuenta que estábamos al costado de los Alpes no abrigaba nada. »

¿De Qué países era la gente que estaba en Mathausen? 

«En aquel barracón donde estaba yo, había gente de todos los países (alemanes, españoles, polacos, etc.). En todo el campo podía haber unos 200 españoles. Los judíos estaban aislados en barracones aparte. »

¿Había Alguna organización de resistencia en el campo?

«En Mathausen no había ninguna organización de resistencia, todos vivíamos como podíamos. Era la ley del más fuerte. Todos recibíamos palos por igual. Allí un varapalo podía significar la muerte. »

¿Cómo era la vida cotidiana en el campo de Mathausen? 

«La vida en el campo era muy dura. Nos levantábamos a las 6 dela mañana y trabajábamos en una cantera hasta las 12 del mediodía. A veces cargábamos piedras en unas barcas del río Danubio. Cuando nos levantábamos desayunábamos una taza de café que en realidad era agua sucia. 

A las 12 del mediodía nos daban un cazo de agua con legumbres, y retornábamos a trabajar hasta la noche en que pasaban lista. Nos daban un poco de café y un pan de 300 gramos para 5 personas. Íbamos a dormir a las I0 de la noche. Dormíamos en el suelo y teníamos una manta para dos personas.» 

¿Cómo eran los soldados que los custodiaban?

«En el campo había un comandante de la SS. Todos los oficiales y soldados (algunos no llegaban a los 15 años) también lo eran. Aquellos soldados jóvenes entraban de noche en los barracones de los judíos y los golpeaban con barras de hierro. Nosotros oíamos desde nuestros barracones los gritos de los judíos. Estábamos muertos de miedo porque no sabíamos si vendrían a picarnos a nosotros.»

¿Tenían alguna comunicación con el exterior? 

«Ninguna. No sabíamos nada. Estábamos totalmente incomunicados. »

¿Pensaba Usted que saldría vivo de allí? 

«Yo pensaba que nunca saldría vivo de aquel infierno. Recuerdo que cuando alguien se escapaba nos hacían trabajar todo el día sin comer, y por la noche nos hacían estar formados en la plaza sin poder dormir. Los que se escapaban, una vez que los encontraban, eran colgados delante de todos. En medio del campo había dos hornos que echaban humo negro lote el día. »

Dachau.

Cuando José Rubio salió de Mathausen estuvo trabajando en una fábrica de armamento, para después llevarlo al campo de Dachau. «En aquel campo no hacíamos casi nada, las condiciones eran mejores que en Mathausen. Nos pasábamos el día jugando al fútbol con los SS. »La estancia en Dachau se prolongó hasta comienzos de 1945, momento en que José fue trasladado al campo de Buchenwald

Buchenwald.

«Entré al campo de Buchenwald a principios de 1945. Aquí trabajando en una cantera. En este campo había una resistencia organizada. Habían estado escondiendo armas, y yo me apunté. Valía más morir luchando que como un prisionero. »

La Liberación de José se produjo precisamente en el campo de Buchenwald. ¿Cómo se produjo? 

«Hacía días que los americanos bombardeaban el campo. Los veíamos desde los barracones y como los alemanes sacaban gente del campo y los mataban por las cunetas. El barracón donde estaba fue evacuado, pero yo me escondí y me fui a otro. Así pude salvar la vida. »

Los alemanes abandonaron el campo el 1 de abril de 1945. Los prisioneros cogieron armas y luchar contra los alemanes que se retiraban, hasta la llegada de las tropas americanas,

«Los americanos nos hicieron entregar las armas, y ahí se acabó todo. Recuerdo que entre los americanos había muchos mejicanos e italianos con los que enseguida hicimos amistad. »

Después de los campos de concentración.

Después de su liberación, José Rubio volvió a Francia, y permaneció dos meses sin hacer nada. Se alistó en la Agrupación de Guerrilleros (los maquis), pero no llegó a intervenir en ninguna acción. 

«Me instalaron en Saint Laurent de la Salanque, un pueblo agrícola del sur de Francia, y allí viví como vendimiador. El Estado francés llegó a ofrecerme la nacionalidad francesa pero la rechacé, aunque a efectos legales yo era francés. También me dieron 1000 francos en concepto de veterano de ejército francés. »

Regreso a Gironella.

«Vine a Gironella en noviembre de 1958, porque me casé con la que ahora es mi mujer (Dolores Ríos), que vivía en Gironella. La conocí en Francia, en el pueblo de Saint Laurent, donde yo vivía. »

José trabajó haciendo vigas en Quim de las Eras, y más tarde trabajó muchos años en la fábrica textil de Cal Metro, en Gironella. Ahora es jubilado. No volvió nunca más a Mathausen ni a ninguno de los campos de concentración que estuvo internado. Es miembro de la Amical Mathausen de Barcelona, ​​y conserva el carné de deportado, expedido por el Estado francés. José dice que desde que está en Gironella no ha visto a ningún de sus ex compañeros en los campos de concentración. 

José Rubio víctima de las fatalidades de una época, y de horror humano, expresa un deseo con pausada e impresionante serenidad: 

« Quiero vivir en paz. Nunca olvidaré lo que he pasado y lo que he vivido. Pero han pasado muchos años y los protagonistas de aquellos hechos pertenecen a otra generación. »

Aurelio Gutiérrez Martín—Bidasoa Ikerketa Zentroa


miércoles, 17 de agosto de 2016

DEFENSAS MILITARES, VUELTA A IBARDIN II PARTE




En este recorrido se pueden contemplar defensas militares del tipo de nidos de ametralladoras, casamatas de artillería, búnkeres, defensas antiaéreas, así como los barracones donde estuvieron destacados los militares que llevaron a cabo su construcción.

La duración del recorrido serán escasamente tres horas, siendo una vuelta circular alrededor de la antigua carretera que conectaba Bera con Francia.

Partiendo de Itzea, la casa de los Baroja en el barrio de Altzate de Bera, tomamos la dirección hacia el barrio de Xantel erreka. En esa dirección dejamos a la derecha la pista que conduce a la cantera, y tomamos la pista asfaltada dirección a “Limiteko bide gurutza” donde se pueden apreciar tres bunker. Esta subida, la tomaremos con tranquilidad debido a su ligera pendiente. 

Continuamos en la pista hasta llegar al cruce de caminos “Usategieta”, lugar donde se encuentra una casamata de artillería y desde donde parte la antigua calzada hacia Francia, conocida como “Napoleón galtzada”. Desde esta posición, nos encaminamos dirección “Landagaita” monte Larhun. En esta pista encontramos seis nidos de ametralladoras al borde y alrededores del camino. A su vez una vez pasado el primer nido que está a unos cien metros del cruce, si tomamos la pista que hay a la derecha entre dos lomas, localizaremos dos defensas antiaéreas en el lugar conocido como “Mindegia”.

Una vez identificado el último nido de ametralladoras, desandamos el camino hacia “Usategieta” dirección Ibardin. Tomamos el camino balizado que se encuentra a la derecha del refugio de cazadores, que nos llevará al paraje conocido como “Okalarre.” Antes de llegar a la venta de Okalarre a la derecha de la pista localizamos un nido de ametralladoras, así como otro que está en el prado superior a la venta. En este paraje, en la peña conocida como “Peña Rata o Gartzin” se encuentra un bunker que atraviesa toda la Peña, con varias posiciones de tiro y una longitud de unos cincuenta metros. Es interesante su visita, y para lo cual es necesario ir acompañado de una linterna.

Acto seguido, nos incorporamos a la carretera asfaltada y contemplado un bunker de unos veinte metros y que a la izquierda de su parte superior, hay un nido de ametralladoras. Avanzamos dirección Ibardin varios metros, y tomamos a la izquierda la pista que junto a las defensas militares en su día la realizaron los soldados trabajadores. En esta dirección nos encaminamos hacia “Eltzaurdia”, y de ahí al punto de partida.

En esta dirección veremos los barracones donde estuvieron destinados los batallones de soldados penados o trabajadores, así como una casamata de artillería en la mitad de un prado, hoy convertido en refugio de ganado. 

Aurelio Gutiérrez Martín

jueves, 2 de junio de 2016

DEFENSAS MILITARES, VUELTA A IBARDIN




Partiendo de Itzea casa de los Baroja en el barrio de Altzate de Bera y cogiendo la carretera dirección a Ibardin, podemos apreciar cinco nidos de ametralladoras que se encuentran al pie de la carretera, y que en su día se conservaron al hacer de esta vía una carretera asfaltada hacia Francia. Estas están situadas a partir del 1,5 km, en espacios de cada medio km hasta el 3,5Km y todos con orientación de tiro hacia camino francés que se encuentra en paralelo.

En el km 5, giramos a la izquierda, y al poco de iniciar el camino, en el prado del caserío Sastrebaita bordako podemos ver otra defensa militar.

Una vez sobrepasado el caserío que se encuentra en esta bidazka, y a mano derecha hay otra defensa colgando de un talud. Este paraje pertenece a Etxeberriko borda.

Caminando a partir de este punto unos 50 metros llegamos a un cruce de caminos, conocido como Etxeberriko bordako bidegurutzea. A partir de este punto continuamos de frente, a mano derecha habremos dejado las dos subidas a Ibardin, una que llega a Mendi Mendia la última venta y el otro a la muga 11.

Llegaremos a un paraje limpio en el cual nos topamos de frente con un nido de ametralladoras, estos terrenos pertenecen a Atxuleko borda.

Continuamos caminando siempre hacia la izquierda en dirección a Zamarreko borda, y en Akiler vemos otras dos defensas coronando ambas lomas.

Antes de llegar a las edificaciones de Zamarreko borda, tomamos el camino de la derecha, en el cual nada más iniciada la bajada nos encontramos con otra defensa militar en terrenos de Etxegaraiko borda. 

Acto seguido tomamos la primera pista ascendente y a unos 20 metros está en la zona Atxuleko borda, la última defensa militar de este paraje. Aquí desandamos el camino y volvemos al cruce de Etxeberriko borda bidegurutzea. Una vez alcanzado este punto, dejando la subida a Ibardin y el camino por el que llegamos anteriormente a este lugar, bajamos dirección Bera.

Al poco de iniciar la caminata, en Postas, y a mano izquierda hay una casamata de artillería, y a 20 metros, en frente, un nido de ametralladoras en una loma.

Continuamos la bajada, siempre dirección a la iglesia de Bera, tomando el camino de la izquierda y de manera descendente llegamos a tomar un camino recto. A mano derecha, en este lugar conocido como Xerrepa se encuentran tres bunker. Nosotros giramos a la izquierda dirección a la regata Kalbarioko erreka donde encontramos otros tres bunker.

Paralelo a esta regata va un camino que acaba en medio de los caseríos Lasabaren borda y Marimartineneko borda. Una vez alcanzada la pista asfaltada, de frente en el prado se encuentra el último nido. La iglesia la vamos viendo en nuestra bajada.

domingo, 2 de agosto de 2015

KISULABEAK – HORNOS DE CAL



En la actualidad existen en Bera, alrededor de 35 hornos de cal, cifra bastante inferior a los que en su día existieron repartidos entre los caseríos y barrios de este pueblo. De la totalidad de hornos que hoy en día se mantienen en pie, son escasos los que se encuentran en buen estado de conservación, estando la mayoría o bien derruidos o abandonados a la suerte de la maleza. Por haber estado situados en las orillas de caminos, la construcción de nuevas pistas, ha traído consigo que algunos estén semiderruidos o desparecidos. Estos hornos son un testimonio vivo de una época en que su construcción fue vital para el desarrollo de la agricultura local, principalmente a causa del cultivo del maíz importado de América.

Durante el siglo XVII la plantación del maíz, originó una desaparición paulatina en el cultivo del mijo y el trigo. La construcción y explotación de las caleras, trajo consigo una producción tal de cal viva, que por el simple efecto de modificar la acidez de la tierra de labranza, mejoró la producción de los prados haciéndoles más fértiles. A la vez que dicho material también se aprovechó en la construcción y conservación de los caseríos. La llamada revolución del maíz vino a paliar de alguna manera las consecuencias de la recesión de finales del siglo XVI, relacionada esta principalmente por declive de las ferrerías, las escasas cosechas y las epidemias. Hay que recordar las consecuencias de la guerra con los franceses y el incendio de parte de Bera en 1638. De Bera se conoce que hacia el año 1665 las ferrerías de Osinola, Olaberria y Marzadia, estaban paradas o derruidas. 

Gracias a los diferentes trabajos realizados por Fernando Mikelarena sobre el cultivo del maíz en Bortziriak, podemos conocer datos sobre su expansión en esta Comarca “Uno de los cultivos más característicos de nuestra zona ha sido el maíz. Importado de América, comenzó a cultivarse en la Euskal Herria a principios del siglo XVII. La primera mención del cultivo del maíz en la cuenca del Bidasoa data de Igantzi de 1634 y de ella puede pensarse que aquella planta comenzó a cultivarse hacia 1615. El documento se encuentra en el Archivo Diocesano de Pamplona y se corresponde con un proceso entre el rector igantziarra, un tal Eguiamendi, y dos vecinos por la negativa de éstos a cumplir con el precepto de pagar el diezmo, esto es, el diez por ciento de la cosecha, en este, caso del nuevo cultivo. El documento tiene la referencia Ollo, 792-21. (Fernando Mikelarena. “Cultivo del maíz. Bidasoa Ikerketa Zentroa”)

Por otra parte existe la referencia de que en Bera, en el año 1723, al menos ya existía un horno en el caserío Alqueguiberea, tal y como se expone en las capitulaciones matrimoniales de una hija de Martín de Alquegui, dueño de dicho caserío. (Julio Caro Baroja. “Vecindad, familia y técnica”).

Por barrios, en Bera están distribuidos los hornos de cal de la siguiente manera: 

En Dornaku: Gorostipalo, Arazteneko borda, Balkezenea y Dornaku. 

En Eltzaurdia dos

En Garaitarres: Babezin Garaia, Bastida, Elarraldea, Eraustea, Saldes, Irazelaia. 

En Kaule: Artalurra, Irazokibereko borda (2), Maritxenea (2), Kaule-Larraina (2). 

En Suspela: Garmendiko borda, Ensenen borda, otros restos. 

En Zalain, Txubiri borda y dos más Km77. 

En Zia: Landazpi, Malaustea, Legarrea y Portula (2).

En Bera: Apeztegiko borda, Hegoaldea y Landazokua en los alrededores del cementerio.

“Por su antigüedad y artesanía los hornos de cocido intermitente de llama larga: se preparan amontonando dentro del horno piedra caliza sobre una bóveda de rocas calizas sin mortero alguno y quemando bajo ella durante varios días de forma ininterrumpida, materiales procedentes de bosques y setos (vegetales de todo tipo y especie). 

Para construir el horno de cuba de llama larga, se escoge un talud o desnivel de terreno próximo a caminos vecinales públicos; es necesario un acceso fácil y cómodo a las regiones superior e inferior del horno; además, es conveniente disponer en ambos lugares de bastante espacio libre de obstáculos, para almacenar el material antes y después del cocido de la hornada; como el transporte se hacía en Baztán con leras y carretas arrastradas por bueyes o vacas, y volquetes, donbero, arrastrados por mulos o ganado caballar, se procuraba dar acceso suave a la parte superior del horno para el acarreo cómodo de la piedra caliza; el combustible vegetal se almacenaba en la parte inferior del horno. La elección del lugar dependía de las características del horno; si se trataba de un horno de propiedad particular, se construía en las posesiones del dueño, no lejos de su domicilio; los hornos de uso más o menos colectivo se levantaban en las proximidades de las canteras de piedra caliza, sobre todo si se les iba a someter a un trabajo continuo de fabricación de cal. Se preparaba primeramente en el talud un desmonte en sentido vertical y se colocaba el horno adosado al mismo, según planos específicos y bien experimentados; el correr de los años había preparado artesanos que dominaban a la perfección esta técnica… 

Existió más tarde otra clase de horno de forma cilíndrica; se denominó de llama corta; en su interior se colocaban en capas alternadas trozos de roca caliza y combustible vegetal, y a medida que se extraía por su parte inferior la cal viva recién formada, se iban añadiendo por la superior nuevas capas alternadas de mineral calcáreo y material combustible; se les denominó por esto caleras de capas de producción continua.”(Vidal Pérez Villareal- Kisulabeak Dialnet)

El trabajo de las caleras se solía realizar en primavera y en régimen de hauzolan, obteniendo una producción cuya mayor parte se utilizaba para abonar la tierra de labranza, operación que se realizaba cada tres o cinco años siempre dependiendo de la calidad de la tierra y el volumen de su cosecha. A partir de comienzos del siglo XX la falta de brazos para trabajar la tierra, los efectos de las diferentes guerras, la diáspora, nuevos fertilizantes industriales, y el abandono del cultivo del trigo y el maíz, hizo que el uso de las kisulabeak fuera paulatinamente abandonado hasta llegar a la situación actual.

La situación global actual de las kisulabeak en Bera es tan penosa, que de no producirse una intervención de los estamentos públicos para su conservación, es probable que a corto plazo la mayoría de ellas desaparezcan por olvido y ruina. La declaración de Patrimonio de Bien Histórico Cultural por parte de este Ayuntamiento, la colaboración de particulares y Administraciones públicas es fundamental para paralizar su deterioro. Bastaría, con aplicar la Ley Foral 14/2005 Patrimonio Cultural de Navarra, en lo referente al Patrimonio Etnológico. “El Patrimonio Etnológico de Navarra está integrado por el conjunto de bienes materiales e inmateriales que son o han sido formas relevantes o expresión de la cultura y modos de vida tradicionales y propios del pueblo navarro”.

También porque preservando este patrimonio rural-cultural, poniendo en valor su potencialidad pedagógica y recreativa, facilitaría que generaciones futuras fueran testigos de estos elementos arquitectónicos. Dignos ejemplos de conservación y restauración, entre otros, los encontramos en los pueblos de Legasa y en el barrio de Bergara de Arizkun.

Aurelio Gutiérrez Martín


·Fernando Mikelarena (Bidasoa Ikerketa Zentroa).

·Vidal Pérez Villarreal, (Kisulabeak-Hornos de cal, Dialnet)

·José Ignacio Homobono Martínez, (Continuidades y reinvenciones…, Diputación Foral de Bizkaia)

miércoles, 24 de junio de 2015

BERAKO GOTORLEKU MILITARRAK




Behean datorren Youtube-ren helbidean aurkituko duzu “Berako Gotorleku Militarren” inguruan egindako euskarazko bideoa, eta aldi berean, hauek aurkitzeko koordenaden zerrenda. 

Gotorleku militar hauen inguruan egindako argazki bilduma ere badator bertan.

Hona heltzeko era errazagoa izan liteke bidatzailearen bitartez helbide honetara joatea “Berako Gotorleku Militarrak”

Honela, 2013. urtean “Berako Langileen Batalloiak bezala izendatu genuen lana bukatutzat emeten dugu. Lan honekin, “franquismoaren manduak” bezala ezgutzen diren guziei homenaldi beroa eskeini nahi genion.

https://www.youtube.com/watch?v=w7EYzxbSKzc

Aurelio Gutiérrez Martín

domingo, 5 de octubre de 2014

UN INFORME SOBRE BERA PREVIO A LA INVASIÓN DEL MAQUIS DE 1944



A lo largo de este mes de octubre se cumple el 70 aniversario del intento de la Unión Nacional Española por derrocar al gobierno franquista. Con la derrota de los alemanes y la liberación de Francia, muchos eran los que pensaban que con la ayuda de los aliados, los excombatientes republicanos, bien organizados, serían capaces de cambiar el signo de la historia y restaurar la República en España. Así, en el mes de octubre del año 1944 los llamados “maquis” a través principalmente del Valle de Arán y en menor medida a través de la Comarca del Bidasoa comenzaron una invasión armada que desde sus comienzos estuvo abocada al fracaso.

Para preparar esta invasión se surtieron de infinidad de informes, muchos de ellos lejanos a la realidad, y en los que en su contenido, en la mayoría de los casos, narraban una situación lejana con la que los guerrilleros se encontraron.

Uno de estos informes fechados en Pau en julio de 1943 y que pertenece al archivo del Comité Central del Partido Comunista de España, señala la situación de las fuerzas armadas nacionales situadas en la frontera y en el interior de Bera, y la posibilidad de cierto apoyo por parte de la población civil y de los carabineros locales. Lo que no deja de ser curioso es que Abarca, una de las personas que se introduce en Bera, además de haber sido familia del principal protagonista del informe, desconociera la trayectoria política de este una vez acabada la guerra civil. 

Alfonso Yanci, la persona en la que inciden los autores del informe para recabar información, es en ese momento destacado miembro de la Falange Española Tradicionalista, habiendo ocupado la Jefatura local de la villa de Bera en octubre del año 1939. Posteriormente fue alcalde durante los periodos 1953-1967, y 1974-1976, y sus méritos le llevaron a ser condecorado con la Orden Imperial del Yugo y las Flechas en abril de 1968.

Destacar que gracias a este informe conocemos de primera mano la situación en la que se encontraban en aquellas fechas los trabajos realizados por los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores en Bera, tanto en las defensas militares como en las carreteras y pistas forestales. 

El escritor Mikel Rodríguez en su libro, “Maquis, La guerrilla Vasca 1938-1939, nos relata e identifica en varios apartados lo que fue el fracaso en Bortziriak.

”En los combates desarrollados en Ventas de Igantzi el día 23, murieron cinco guerrilleros. En Igantzi continúa la tumba de Ángel Loidi Erquicia, eibatarra de 28 años de edad.” “El día 27 de octubre cruzamos la frontera y después de un par de semanas de muchas peripecias alcanzamos las cercanías de Vera de Bidasoa. Se desencadenó una tempestad de lluvias y nieve. Quedamos encerrados en aquella zona, haciendo frente a la hostilidad del tiempo y de sus habitantes. Tuvimos que atar a los pastores, por no matarlos, porque a pesar de regalarles algunas latas de paté, corrían a delatarnos. Los chivatazos alertaron a las fuerzas de la Guardia Civil, carabineros y Ejército, que se movilizaron para coparnos.”

Por otra parte, el informe al que aludimos es éste:

"Informe sobre el sector del Bidasoa: Archivo del Comité Central Partido Comunista

Dada la importancia tanto militar como política que tiene el sector de Irún y aprovechando los conocimientos que de aquella región tienen los camaradas Abarca e Iñiguez, se decidió organizar esta expedición, cuyo objetivo principal era para efectuar un tanteo que nos permitiese conocer las posibilidades reales que existen para realizar un buen trabajo.

A este efecto los camaradas ya mencionados atravesaron la frontera el día 27 de junio a las dos de la madrugada, por la muga nº21 (Yasola), es decir casi al norte de Vera de Bidasoa y dirigiéndose en dirección sur, llegan a esta última población donde establecen contacto con Alfonso Yanci, y que es sobrino de Abarca.

Alfonso Yanci es propietario de una cantina situada en las afueras de Vera y tanto él como toda su familia, aun no habiendo militado en ningún partido político determinado, es de tendencia abiertamente republicana.

Se ha ofrecido para ayudarnos en toda clase de trabajos, especialmente aquellos que sean relacionados con el ejército y sobre todo en carabineros, para lo que cuenta con grandes facilidades, ya que sus conocimientos entre el personal de esta Institución son bastante extensos y la mayor parte de los que componen la guarnición de este Sector son carabineros viejos, amantes de la república y con los que les une una gran intimidad.

Cuenta con la colaboración de su suegro, que se apellida Prieto y que en 1936 era teniente de carabineros. Hizo la campaña del norte en las filas del Ejercito republicano donde fue nombrado comandante y hecho prisionero al finalizar la campaña, fue encarcelado durante dos años y al ser puesto en libertad fue expulsado del cuerpo. Disfruta de un gran prestigio entre los carabineros viejos e incluso en ciertas esferas del Ejército.

Alfonso Yanci, piensa utilizar también a un hermano suyo llamado Juan, que es comandante del Ejército destinado en Barcelona, así como también a un cuñado que es Teniente Coronel de Carabineros. Estos parecen ser de tendencia francamente republicana, lo mismo que sus familias. A estos les han fusilado las fuerzas franquistas, a otro cuñado llamado Can, y que era también capitán de Carabineros ya en 1930 y que fue hecho prisionero en Santander. 

Las instrucciones que nuestros camaradas llevaban, eran las de si ello era posible, establecer contacto en Irún con la compañera de Abarca y a través de ella ver la posibilidad de entrar en relaciones con alguno de los viejos componentes de carabineros y por lo tanto amigos de Abarca y que nos permitiera, no ya obtener una amplía información de todo este Sector, sino iniciar al propio tiempo nuestro trabajo en el propio seno de los institutos armados.

Al conocer Alfonso Yanci los pensamientos de Abarca, pues este pretendía utilizar sus conocimientos sobre la situación exacta de las fuerzas, para dirigirse a Irún, le aconsejó de no intentarlo por dos razones principales: primera, porque la mayor parte de la fuerza que compone la guarnición hace pocos día se encuentra allí, pues han relevado a la que estaba anteriormente y por este motivo la vigilancia es un poco más rigurosa, en segundo lugar la indumentaria de nuestros amigos no podría hacerles pasar desapercibidos ni confundirles con vulgares contrabandistas.

Ante esta situación, dados los conocimientos de Alfonso y su buena disposición para el trabajo se deciden emplearlo, ya que en realidad puede sernos infinitamente más útil, que la propia compañera de Abarca, afirmando este último que tiene en él tanta seguridad como en su propia compañera.

Nuestros compañeros han estado en casa de Alfonso durante cuatro días, en el transcurso de los cuales este último ha efectuado diversos viajes para obtener la información que a continuación se detalla:

Irún; el Comandante militar de la Plaza es en Comandante Ibáñez, antiguo capitán de migueletes. El Jefe de fronteras es el coronel Julián Ortega.

Como guarnición y en la plaza de Irún, existe un Batallón de Infantería con un efectivo total de mil o mil doscientos hombres y pertenecientes al regimiento de Irún. La composición de este batallón es bastante heterogénea, existen en él soldados escogidos de todas las regiones de España, con un porcentaje elevado de antiguos componentes de la División Azul. Se compone además la guarnición de esta plaza de 67 carabineros y 60 Guardia Civil. 

Endarlaza; Una sección de Infantería, 20 carabineros y 10 policías armados.

Punchas; 13 carabineros y 2 policías armados.

Fuenterrabía; una Compañía de Infantería, 12 carabineros y 6 policías armados.

Los puestos de vigilancia que son independientes de las patrullas que unen a estos entre sí, están compuestos de dos carabineros y tres o cuatro soldados, y están situados en cada km entre Endarlaza y el Puente Internacional de Irún.

Vera de Bidasoa; guarnición un Batallón de Infantería de unos 700 hombres, mandados por el comandante Baris, un Batallón de Ingenieros y 18 policías armados. Las fuerzas de infantería pertenecen al 119 Batallón de Pamplona, estaban de guarnición en esta ciudad hasta el 18 de junio, fecha en la que han venido a relevar a los anteriormente existentes. La mayor parte de los componentes de este batallón son de origen navarro y están dotados de un armamento bastante completo, siendo portadores de piezas de artillería de acompañamiento. 

Los puestos de vigilancia están escalonados desde Vera hasta Echalar, y en las mugas 3, 11, 15, 21, 26, 32 y 38. En la muga 32 hay una sección de Infantería, 4 carabineros y 13 policías armados.

El Batallón de Ingenieros se dedica a trabajos de fortificación y a la construcción de pistas y carreteras estratégicas, las principales de ellas son las que van desde Vera por la regata de Inzola, hasta el pueblo avanzado en la frontera, otra que sale de Vera dirección Sara, hasta la muga 32. Las fortificaciones consisten en nidos de ametralladoras hechos en cemento armado.

La moral de la fuerza por lo que a los carabineros se refiere es bastante buena, promete grandes posibilidades de trabajo. Por lo que respecta a la fuerza de Infantería es difícil informar de una forma consecuente, ya que el poco tiempo que llevan en la región, no ha permitido el hacer un estudio detenido.

En cuanto a la población civil, aceptan y desean la caída del Régimen Franquista, creyendo que será una intervención de América la que liquide la cuestión. Se habla de Alcalá Zamora como el futuro presidente de la República, pero todo se pierde en comentarios, demostrándose la falta de trabajo político, aun cuando parece haber grandes posibilidades para obtener un buen resultado.

Entre la gente que en esta región más se ha destacado como falangistas recalcitrantes, figuran en primer lugar, el zapatero de Vera, el confitero de la misma ciudad, y Jorge, actualmente en San Sebastián y casado con una sobrina de Abarca. Estos tres eran los que al principio de la ocupación franquista, juzgaban y sentenciaban a todos los prisioneros que eran ejecutados en la cantera de Vera.

Conclusiones

En esta región existen grandes posibilidades de trabajo y no hay duda que explotando al máximo los conocimientos de Abarca y de sus familiares, podremos realizar una gran tarea, hasta el punto que tenemos pensamientos de unir desde San Martín de Arosa, donde ya tenemos un primer contacto con carabineros hasta por lo menos Vera, donde al parecer existen un gran número de antiguos compañeros de armas de Abarca y que según Alfonso Yanci están en muy buena posición, hasta el punto que se compromete a entregarles la propaganda en propias manos, ya que estos después de leída está seguro que harán pasar a otros y de esta forma no caerá en manos extrañas.

Tengo que señalar que en este primer viaje, nuestros amigos no eran porteadores de ninguna clase de material, ya que dadas las dificultades que el recorrido ofrecía, no consideramos oportuno el que llevaran para evitar ningún incidente, máxime que las proximidades de la frontera aun por el lado francés no nos merecía tampoco mucha garantía. 

Tienen una próxima entrevista preparada para el lunes día 9 y en ella se precisarán muchos más datos que en este primer viaje no se han hecho, y posiblemente se podrá hablar personalmente con el suegro de Alfonso y si ello fuera necesario con alguno de los antiguos amigos de Abarca.

Han traído alguna prensa que os adjuntamos y tienen encargadas revistas militares que en el próximo viaje es de esperar que tengan ya compradas.

Nuestra impresión en este primer viaje es bastante satisfactoria dentro de lo que cabe, ya que se ha podido obtener una información bastante más concreta sin que ella sea totalmente precisa, pero teniendo en cuenta los resultados de otros primeros viajes en los que tienen que traer casi siempre los datos que los amigos de allí ya conocen, esta supera bastante los primeros resultados obtenidos en otros sectores y prometen poder ser muy aprovechables en lo sucesivo.

En cuanto a los camaradas Abarca e Iñiguez, sin ser cuadros de una importancia extraordinaria, asimilan bien cuantas instrucciones y conferencias se les dan y demuestran bastante meticulosidad en el trabajo, que se espera se perfeccione con el transcurso del tiempo". 

Aurelio Gutiérrez Martín

viernes, 18 de julio de 2014

DEFENSAS MILITARES DE BERA




En los siguientes enlaces encontrarás en uno un video sobre la mayoría de las defensas militares de Bera, así como una relación de las coordenadas para poder localizarlas.

Así mismo también hemos publicado una relación fotográfica de todas ellas.

Otra manera más sencilla de acceder es: indicar en el buscador “Bera fortificaciones militares”.

Con ello damos por finalizado el artículo que en mayo del 2013 publicamos bajo la denominación de “batallones de trabajadores en Bera”. Trabajo con el cual queremos rendir un sentido homenaje a todos aquellos conocidos como” las Mulas del franquismo”.



Aurelio Gutiérrez Martín.