domingo, 11 de marzo de 2012

LA ECONOMÍA DE LA ZONA ANTES DE LA INTRODUCCIÓN DEL CULTIVO DEL MAÍZ.



Con anterioridad a la introducción del cultivo del maíz, a principios del siglo XVII, la economía de la zona se caracterizaba por una agricultura pobre que era compensada por una dedicación ganadera medianamente intensa y con una corriente emigratoria estructural fomentada por la limitada elasticidad de la oferta de trabajo y por el régimen de heredero único. Con todo, hay que subrayar que en algunas localidades existían ferrerías que producían, sobre todo, tochos de hierro sin labrar que eran exportados hacia el exterior. Como veremos, allí donde había ferrerías, se constata menores cantidades de tierra cultivada por habitante.

Según una relación de las ferrerías que figura en el Libro de Tesorería de 1562 del Tesorero Miguel de Solchaga, reproducida por Idoate1, en la zona se localizaban las 31 ferrerías que existían en Navarra. Catorce de ellas se ubicaban en Bortziriak: cuatro en Bera (Mercadia, Xenicola, Husuna y Olaberria), cinco en Lesaka (Endarlaza, Bereau, Biurrana, Endara y Ercazti), tres en Arantza (Aranibar, Yguereta e Ybarrola) y dos en Igantzi (Berrizaun de Yuso y Berrizaun de Suso). Las 17 restantes se situaban en Leitza (Ibero, Urdinola, Rezuma, Hurbieta, Ynurrista y Astibia), Goizueta (Arambide, Articuza, Goizarin, Elama, Cibola, Alduncin y Olazarreta), Areso (Olaberria) y Eratsun (Zumarrista, Asura y Ollín). Para los siglos anteriores disponemos de relaciones similares que hablan de la existencia en la segunda mitad del siglo XIV y en la primera mitad del siglo XV de un número similar de ferrerías en las mismas localidades2. El hierro que producían se exportaba preferentemente hacia la misma Navarra y hacía “Guipúzcoa, de donde pasaba a Sevilla e Indias, Inglaterra, Flandes y puertos de Francia”3. Ese comercio se veía facilitado por un convenio de 1535 entre los ferrones y la Hacienda real según el cual el hierro podía ser exportado libremente a Guipúzcoa y Francia a cambio sólo del pago de 15 ducados anuales en concepto de leznas por parte de las ferrerías4. Como veremos algún otro día, la importancia de las ferrerías venía dada más que por el trabajo directo que suponían, por todos los empleos indirectos que generaban en la confeción de carbón vegetal, en la extracción de mineral de hierro y en el transporte de mercancías.

Tal y como se puede ver en el Cuadro, en Baztán, donde no había ferrerías, la superficie cultivada de cereal y la cabaña ganadera de vacuno y de lanar era sustancialmente más elevada que en Bortziriak, Malda Erreka y Basaburúa, que se movían en niveles bastante más parecidos de riqueza agrícola y de ganado por estar estas zonas más vinculadas con aquella industria siderúrgica tradicional.

CUADRO: RIQUEZA AGRÍCOLA Y PECUARIA POR UNIDAD DE PROPIEDAD A PRINCIPIOS DEL SIGLO XVII.


Tierra Cereal (Hectáreas)
Ganado Vacuno (Cabezas)
Ganado Lanar (Cabezas)
Bortziriak
0,25
4,2
22,2
Malda Erreka
0,24
2,8
18,9
Basaburúa Menor
0,29
3,8
15,4
Baztán
0,67
6,8
35,3

FUENTE: Valoraciones de bienes muebles y raíces del ganado mayor y menor de 1607-1613 de los diferentes pueblos. Archivo General de Navarra, Archivo de la Cámara de Comptos, Sección 5ª, Papeles, Valoraciones de bienes muebles. Elaboración propia.

Por otra parte, la magnitud del estructural flujo emigratorio puede cuantificarse a través de dos matrículas de las personas que se habían confesado y que habían comulgado en Bera en 1613 y en Ezkurra en 1616. Si pensamos que, de no haber emigración masculina, el número de hombres debía ser similar al de mujeres, del hecho que en Bera hubiera 66,7 de aquéllos por cada cien de éstas y en Ezkurra 80,2, se infiere que muchos individuos de sexo masculino abandonaban la zona.

Un testimonio que refleja muy bien lo que estamos diciendo es la descripción que se hacía de la localidad de Lesaka en 1499 en la respuesta de los reyes de Navarra a le petición de los vecinos de localidad para que se les concediera privilegio de feria y mercado. En ella se decía “que la dicha villa está asentada en parte muy estéril y no cogen pan ni vino y de necesidad para los pobladores y gente que en ella residen an de vivir mediante trato e yendo a buscar la vida fuera del Reyno de manera que la conserbación de la población de dicha villa es dificultosa, sino por mucha industria”5. Asimismo, para otros pueblos el apeo de 1427 proporciona descripciones parecidas. En Etxalar se decía “que quando Dios le sguía que cogen pan e mijo et pomada, uno con otro para una provisión de medio aino y viven sobre su poca labranza e sobre sus pocos ganados granados e menudos que han et viven con gran travaillo con su mulatería en afazer e carrear carvón e mina”. También los de Arantza e Igantzi comentaban que su agricultura y su ganadería era muy pobre y que vivían “alogándose a las ferrerías a fazer et carrear carvón e mina”.

Fernando Mikelarena.

1 F. Idoate, Notas para el estudio de la economía navarra y de su contribución a la Real Hacienda, Pamplona, 1960, p. 52.
2 J. C. Jiménez de Aberasturi, “Aproximación a la historia de la comarca del Bidasoa”, Príncipe de Viana, 1980, 160-161, pp. 316-322.
3Ibidem, p. 51.
4Archivo General de Navara, Sección de Reino, Tablas y Aduanas, Legajo 9, Carpeta 60.
5 Cita en J. C. Jiménez de Aberasturi, art. cit., p. 310.

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