sábado, 19 de mayo de 2012

Bera: sucesos de 1936-1938



Sirvan estas líneas para rendir homenaje y como recuerdo de los carabineros de Vera de Bidasoa asesinados y represaliados en julio de 1936 por haberse mantenidos fieles al Gobierno de la República. Curiosa y trágicamente parte de ellos murieron en Endarlatza, el mismo lugar en el que el cura Santa Cruz sin juicio ni confesión ejecutó a la mayoría de los carabineros que fieles a la primera República, defendían la frontera con Francia en junio de 1873.

Por su fidelidad hacia el Gobierno de la República durante la Guerra Civil, este cuerpo sufrió con especial saña la violencia de las fuerzas mandadas por el coronel Beorlegui en su penetración por la comarca del Bidasoa.

El trabajo sobre los hechos que ocurrieron esos días, está estructurado a modo de partes de guerra, tal y como aparecían en las noticias de la prensa nacional de la época, algunas inéditas y literalmente copiadas del texto original. Estas noticias, se han tomado teniendo a Vera de Bidasoa como referencia, de manera especial las que se hacen eco de los primeros días del alzamiento. Los periódicos que han servido para la documentación han sido: La Vanguardia y ABC.

19 de julio 1936. Cae Vera de Bidasoa. Una gran partida, que se apoderó por sorpresa del pueblo porque quebrantando las más elementales reglas del derecho internacional, hicieron irrumpir por el lado de Francia. Allí un capitán y veinte carabineros fueron también fusilados

20 de julio 1936. El mismo día 20, llegó a Vera de Bidasoa una columna de milicianos procedente de Irún y mandada por el teniente Antonio Ortega, al tiempo que los carabineros de esta localidad se posicionaban en contra del alzamiento militar. Todos estos efectivos abandonaron Vera al día siguiente ante la proximidad de las fuerzas enemigas procedentes de Pamplona. Cruzaron el río Bidasoa a través del puente de Endarlatza y tras ocupar posiciones defensivas en la orilla opuesta lo dinamitaron. Con su destrucción bloquearon la vía de acceso más rápida y directa a Irún y la frontera francesa.

24 de julio 1936. Un viajante socialista relata su odisea en Pamplona,………. En ella marchaban, equipados como requetés, doce curas. Los elementos proletarios de la ribera de Navarra, sorprendidos y sin armas, pudieron ofrecer muy escasa resistencia. Pero hubo una población rica y próspera de la Rioja, donde los trabajad-ores de la tierra, a la desesperada, cortaron el paso a la columna. Ciento cincuenta bajas hicieron al general sublevado. Esa población no existe ya. Fue arrasada por orden de Mola, y todos los habitantes que no lograron huir, pasados a cuchillo…….. nos habla de un grupo de sesenta carabineros de Vera de Bidasoa, que guardan 30 kilómetros de frontera, y que se sostienen, aislados, combatiendo contra las partidas rebeldes. En cambio, los carabineros que estaban en Pamplona se sumaron a la rebelión.

25 de julio 1936. Pío Bajora fue detenido por los fascistas. Esta tarde ha reinado una gran calma en el valle del Bidasoa. Ha pasado la frontera el conocido novelista español Pío Baroja. Ha huido de la localidad carlista de Vera, donde fue detenido dos veces y amenazado por un pelotón de ejecución. Los carlistas estiman al señor Pío Baroja merecedor de tal trato por hacer aserto sobre tendencias democráticas.

30 de julio 1936. Un automóvil ocupado por rebeldes españoles que circulaba por la carretera de Vera de Bidasoa, que se supone ocupada por las tropas del general Mola fue sorprendido por unos migueletes que permanecen fieles al Gobierno de la República. Los rebeldes fueron fusilados por las fuerzas leales. La frontera continúa cerrada para los franceses y españoles que desearían regresar a España. En el puesto de Dancharinea, veinte fascistas intentaron en vano pasar la frontera para dirigirse a Pamplona. En todas partes han sido reforzadas las medidas de precaución. Se prohíbe la circulación a doscientos metros del puerto de policía del puente internacional de Hendaya. El gobernador militar, obedeciendo órdenes del general Mola, ha invitado a las poblaciones fronterizas francesas a que empavesen con los colores franceses, a fin de evitar que los aviones fieles al Gobierno de Madrid no bombardeen dichas poblaciones francesas en el caso de que bombardeen Irún.

6 de agosto 1936. Se confirma el bombardeo de Vera por los gubernamentales puesto que el domingo último unos camiones gubernamentales españoles bombardearon la ciudad de Vera, causando numerosas víctimas. También parece cierto que la falta de víveres en las poblaciones de la frontera causa un gran malestar en la población, que se pregunta qué se proponen los insurrectos con sus métodos de rapiña. Cada día la población civil ve disminuir sus raciones alimenticias.

9 de agosto 1936. Noticias de San Sebastian dicen saberse allí, que a los postres de una copiosa comida surgió violenta disputa entre el jefe militar y el segundo jefe de los rebeldes batidos hace poco en Vera de Bidasoa, coronel Gil de Arévalo y comandante Joaquín Serra. Se cruzaron entre ambos bastantes disparos. Los dos se hallan moribundos.

10 de agosto 1936. Informes oficiales de las autoridades fronterizas señalan el regreso a Francia procedente de Pamplona, del “príncipe” don Carlos de Borbón, que había pasado a España hace poco. Dicho señor penetró en Francia por el collado de Ibardine. Le acompañaban dos personas: un secretario, D. Juan March y un fraile carmelita, que lleva sobre el hábito las estrellas de comandante. Se dirigieron a San Juan de Luz, y dicen que piensan salir en breve con destino a Portugal. Don Carlos de Borbón ha manifestado que se hizo ir a Pamplona para nombrarle general en jefe de la insurrección; pero que los jefes militares facciosos, indignados al saberlo, de dieron veinticuatro horas para salir de España, bajo amenaza de fusilarle en el acto si no lo hacía. El Sr. Borbón, aterrado se apresuró a obedecer la orden.

15 agosto de 1936. En el lugar donde el cura Santa Cruz fusiló en la guerra carlista a un número de carabineros, se presentó un día un avión, que nuestros heroicos defensores tomaron por leal, pues traía puesta la bandera republicana, pero en seguida algunos se percataron de que era rebelde y dieron la voz de alarma en el preciso momento en que el aparato descargaba su metralla sobre los leales. Dio muerte a dos carabineros.

14 de octubre de 1936.Los carabineros de Vera de Bidasoa. Comportándose con la ejemplaridad habitual en este Cuerpo, se pusieron desde el primer instante al lado del Gobierno legítimo. Los carabineros dejaron a sus familiares en Vera de Bidasoa. Los rebeldes, para quebrantar la moral de estos heroicos carabineros, se apoderaron de sus mujeres y de sus hijos y los llevaron delante de sus columnas para que fueran los primeros en caer. El sacrificio de los carabineros fue inaudito, pues a pesar de tener en frente a sus más queridos no se cohibieron y pelearon bravamente.

Entre los horrores cometidos con los indefensos seres familiares de los carabineros de Vera de Bidasoa figura el de haberlos pelado al cero y pasearlos sarcásticamente entre las risotadas de sus verdugos por las calles de la población.

24 enero 1937. Las últimas noticias recibidas en la Oficina de Prensa de la Delegación vasca anuncian que el último domingo fueron fusiladas en Pamplona ciento cincuenta personas y doscientas más en Vera de Bidasoa. Por el mismo conducto se nos hace saber que desde el principio de las hostilidades, y solamente en Navarra, se han ejecutado catorce mil personas por las tropas rebeldes.

10 de setiembre 1938 Hoy se cumplen cuatro años del trágico asesinato de don Manuel Andrés Casasús. En San Sebastián dirigió el periódico «La Prensa», donde con motivo de crudas campañas contra el dictador Primo de Rivera, estuvo varías veces detenido y procesado. Una de sus campañas más célebres en el periódico que dirigía fue la motivada por los sucesos de Vera de Bidasoa, de los cuales fue protagonista el coronel Juan Cueto, que como se recordará, fue fusilado por las hordas de Franco en Bilbao, cumpliéndose hace pocos días el aniversario.

Aurelio Gutiérrez Martín

3 comentarios:

  1. Buen trabajo, Aurelio. Llaman la atención las bajas de carabineros, hasta ahora por lo menos desconocidas, serán ciertas? Saludos, Ana

    ResponderEliminar
  2. Buscaba información sobre Nicolás Guerendiain y me he encontrado este blog felicidades

    ResponderEliminar
  3. Yo quería preguntar si hay más testimonios, o alguna manera de saber, que unidades del ejercito nacional había destacadas en la zona, tras pasar la primera "oleada". Se que mi bisabuelo estuvo haciendo labores de vigilancia contra el contrabando. Se que tenían por jefe un carabinero burgalés. Ésto es lo poco que se.

    ResponderEliminar